En conversación telefónica desde La Habana, en la víspera del comienzo del CELAC, el tiempo para compartir con nosotros pensamientos y sentimientos sobre el significado del Día Internacional de Recordación del Holocausto conmemorado este lunes, como todos los 27 de enero desde la proclamación de la fecha como tal por parte de la ONU.Cabe recordar que la decisión respecto de la fecha, fue anunciada por las Naciones Unidas el 1° de noviembre de 2005. Simbólicamente, se eligió el 27 de enero, día en que el mayor campo nazi de exterminio situado en Auschwitz-Birkenau (Polonia), fue intervenido por el ejército soviético en 1945.Ese día, unos 7.000 presos en el lugar, fueron liberados, aunque muchos de ellos se debatían entre la vida y la muerte. Se estima que por lo menos 1,3 millones de personas fueron deportadas a Auschwitz entre 1940 y 1945. De estos deportados, 1,1 millones fueron asesinados por las autoridades del campo.El 1 de noviembre del 2005, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la resolución 60/7, designando esa fecha, el 27 de enero, como Día Internacional de Conmemoración anual en memoria de las víctimas del Holocausto.Siguiendo la adopción de dicha resolución, el entonces Secretario General de las Naciones Unidas Kofi Annan caracterizó este día especial como «un importante recuerdo de las lecciones universales del Holocausto, un mal único, el cual no puede simplemente ser delegado al pasado y olvidarse».Auschwitz fue un símbolo especialmente cruento de lo terrible de la Shoá. Lamentablemente, hubo muchos más.Sobre estos recuerdos y las enseñanzas que debe extraerse de los mismos, versó la conversación con el Canciller Luis Almagro.P: El Día Internacional de Recuerdo del Holocausto fue instaurado hace unos años por las Naciones Unidas como una fecha a señalar a nivel mundial. ¿Qué es lo que determina en su opinión que en distintos lugares, en distintos países, se respete y se conmemore esta fecha de formas tan distintas? Lo que hace Uruguay no es algo promedio: cadena de televisión a nivel nacional-que este año está a cargo del Ministro de Educación y el año pasado lo tuvo a usted en pantalla-, una sesión especial de la Comisión Permanente del Parlamento….Creo que los judíos uruguayos tenemos motivos para sentirnos profundamente orgullosos..porque esto no pasa en todo el mundo…R: Sí. Esta es una referencia muy fuerte para el Uruguay. El Uruguay ha asimilado estos conceptos de una manera que es digamos al promedio internacional, como tú lo has dicho. Ha sido capaz de procesar este día de una manera diferente. Obviamente que las referencias a la institucionalidad muy fuerte del Uruguay, al espíritu democrático, al espíritu de tolerancia, de aceptación de diversas variables culturales, políticas o religiosas y la necesidad de hacer más que comprenderse entre sí, de que pertenecemos todos a una misma especie y que una afrenta contra uno, una política de extinción de uno de estos componentes de la especie humana, es una afrenta contra todos. Y uno la tiene que personalizar así .Y sentirla así.Cuando se aleja la plena vigencia de los derechos humanos para cierta gente, para cierta minoría, cierta religión, es algo que nos pega absolutamente a todos.Y que el uruguayo tenga esta capacidad de verlo y de sentirlo, es muy especial. Y nos gratifica.Tenemos que tener en cuenta que también hay que reconocer el genocidio armenio, por ejemplo. Son cosas que están de alguna manera en el bulbo raquídeo uruguayo y que determinan una sensibilidad especial respecto a estos temas.Nos quedan cosas por resolver en la historia. En nuestra historia, de los primeros años, hubo un exterminio de los pueblos indígenas y eso, de alguna manera, creo que es un condicionante. Pero también en la historia reciente del Uruguay, una dictadura con desaparecidos, con asesinatos..también nos condiciona . Esta cuestión de sentirse víctima por lo que pasa a otro, es algo bastante cercano al uruguayo porque todos, de alguna manera, nos hemos visto afectados por eso.Y la necesidad de sentir, de ver, de identificar a la víctima.Y la necesidad de tener un concepto de no repetición, un concepto de memoria, un concepto de justicia, son fundamentales para el uruguayo hoy.P: Y me parece que todo lo que usted ha planteado, se puede dar sólo en democracia…sólo así puede llegar a la población realmente..R: Exacto.Solamente podemos concebir en democracia lo que tiene que ver con la más plena vigencia de los derechos humanos. El pueblo judío tuvo que enfrentarse de la peor manera a una situación totalitaria, a un gobierno totalitaria.Ahí es donde sus derechos más sustanciales fueron atacados, vilipendiados, de ahí lo que sufrió el pueblo judío.Es imposible que un gobierno autoritario, totalitario, piense en la más plena vigencia de los derechos humanos, de todos, de toda la población, de todos los ciudadanos, que contemple que cada uno tenga los derechos económicos, sociales, políticos ..que deben ser protegidos en cada ciudadano. Eso es algo que puede pasar solamente en una democracia.P: En Uruguay hay una colectividad judía muy importante, no digo numéricamente sino en cuanto a su rol en la vida nacional, en diversos ámbitos. Esta incluye sobrevivientes del Holocausto para los cuales realmente , independientemente de la edad en la que llegaron a Uruguay, el Uruguay es su país, porque fue y es el único en el que pudieron vivir libres, en el que pudieron, de hecho, volver a vivir. ¿Cómo ve usted a esa gente? ¿Cómo uno puede captar la historia personal de lo que pasó esa gente y que siguió adelante?R: Primero quisiera destacar lo enriquecedor que fue para Uruguay absorber a esa gente, una historia de vida tan fuerte, tan profunda, con una dimensión que el uruguayo no podía tener en ese momento.Entonces, fue muy enriquecedor para nuestra sociedad, de repente, tener la posibilidad de contar con estos ciudadanos, con esta gente.Entonces, ahí hay un punto de inflexión también de la sociedad uruguaya.La apertura que pudo tener como para que se absorbieran, como para que tuvieran también su dimensión vital y la pudieran desarrollar, demuestra también que Uruguay tenía el espíritu libertario y de una sociedad lo más equitativa, en una linealidad de la historia. Verdaderamente, para la sociedad nuestra fue un redimensionamiento de pensamiento de la cabeza.Y que el pueblo judío pudiera encontrar en Uruguay un espacio, ha sido un motivo especial de orgullo para nuestro pueblo.Pero además, ellos han sido uruguayos que han construido mucho Uruguay también. Yo decía hoy que ha sido enriquecedor el redimensionamiento de la sociedad.Y eso creo que son verdaderamente los dos conceptos que conviene desarrollar, ya que intelectualmente han hecho un aporte fundamental en materia de la economía, del comercio, del crecimiento cultural del país. El aporte del pueblo judío ha sido tremendo.P: Usted destaca hermosamente planteado, el aporte de los sobrevivientes y de los judíos en general que llegaron al Uruguay. Y yo quisiera preguntar también algo sobre lo casi personal, lo humano…ya que cuando uno piensa en alguien con nombre y apellido, con un rostro definido, puede captar lo que significa su vivencia, de forma mucho más concreta…R: Claro, deja de ser un concepto abstracto y pasa a ser algo vital, pasa a ser asimilado en la experiencia de vida de uno y pasa a permitir conocer directamente una situación atroz como fue el Holocausto.Y obliga a pensar de otra manera esos temas a los que me refería antes, memoria, justicia, no repetición, conceptos esenciales para el desarrollo de una sociedad, que tiene que proyectar hacia el futuro. Es que nuestros jóvenes pueden sentir que les puede pasar lo mismo mañana. Y es verdaderamente un problema, una dificultad muy grande, la forma en que ese joven se inserta, se desarrolla y se proyecta en la sociedad.Entonces, tener la oportunidad de conocer a esta gente , es algo muy especial. Yo he tenido la oportunidad de estar con esta gente en las conmemoraciones de este día en la comunidad israelita, y verdaderamente el relato y tener la visualización de su situación, implica un golpe muy fuerte en la conciencia de cada uno.P: Yo me atrevería a preguntarle cómo alguien que no es judío, que no oyó nunca en su casa sobre los abuelos u otros parientes asesinados en Auschwitz, por ejemplo, vive esta historia…o cómo lidia con la situación cuando conoce personalmente a un sobreviviente..R: Sentís mucho más fuerte esa experiencia cuando conoces a alguien que lo pasó. Lo transformas en algo personal tuyo porque es algo personal de alguien que está muy cerca en su sociedad, que viene interactuando y lleva algo así consigo.Verdaderamente cuando ese dato de la realidad específica, de la que viviste, te golpea con estos otros datos de una historia tan feroz, tan atroz, con tanto sufrimiento, te lleva a cuestionarte muchas cosas, a poner una clasificación más correcta de cada idea y de cada emoción.Yo tuve la oportunidad de estar en Israel y nosotros nos encontramos allá…Y la visita al Museo del Holocausto también es una experiencia muy fuerte. Ante filmaciones, fotos, ropa, utensilios, lo que sea, sentía la inmediatez de lo que pasó en ese momento de la historia humana.Es algo muy difícil de separar, como si también le pasó a uno mismo. Uno no puede sustraerse de la dimensión humana.Y uno piensa en ese ser que uno está viviendo, que habla el idioma de uno, que transmite una historia tan fuerte.Y eso es lo que te perfora la cabeza.P: Canciller, recientemente entrevisté a Juan Raúl Ferreira, en su calidad de Presidente de la Institución Nacional de Derechos Humanos, y entre otras cosas le pregunté qué rol puede jugar dicha institución en la lucha contra el racismo, contra el antisemitismo. Y allí surgió el tema del desmentido del Holocausto. Juan Raúl en su respuesta dijo que «el desmentido del holocausto es un modo de complicidad con el mismo», aclaró que «no es un tema de la institución sino del Uruguay entero». Y lo mencionó a usted, señalando que «el Canciller Almagro ya ha dicho que esto es un tema de Estado». Y yo quisiera preguntarle ahora cómo ve usted esta problemática, el hecho que hoy en día hay , inclusive países, que desmienten al Holocausto.P: La negación del Holocausto ofende a quien la hace o la dice. Vuelve a conectarse con lo que señalaba antes. El concepto fundamental de verdad histórica es esencial en la defensa de los derechos humanos. Cuando falta el componente de verdad, entonces estamos trasladando toda una dimensión de pensamiento a la mentira, estamos negando la realidad. Cuando alguien aparece negando esa realidad y esa vigencia histórica que debe tener, está negando la propia protección de sus derechos humanos para el futuro, está transformando a su sociedad en un esquema de mentira. Está redimensionando pero negativamente lo que debe ser la plena vigencia de los derechos humanos.Entonces, por eso, por cuanto significa esa conexión entre la verdad, la memoria y la justicia, lo contrario es la mentira, la injusticia, es la posibilidad de que pueda volver a repetirse. Y por eso tenemos que ser muy claros, muy drásticos, muy específicos, a la hora de atacar esa negación. Por eso hemos sido muy claros en nuestra definición al respecto.P: Muchísimas gracias Canciller por su tiempo.R: Gracias a ti.
«Tenemos que ser muy claros, muy drásticos, al atacar la negación del holocausto»
28/Ene/2014
Uypress, por Ana Jerozolimski