Deia- por Begoña E. Ocerín Llevaba el arte en las venas y su orquesta femenina era muy conocida en la Viena de la década de 1930. Su famoso apellido le abrió muchas puertas, sin embargo, acabó tocando el violín en un campo de concentración nazi Desde un principio, Alma tuvo la ilusión de ser directora