“Hay que saltar, hay que saltar, que hay Mundial
en Uruguay”. El corazón palpita con tan solo pensar en la idea de ver
disputarse un mundial en Uruguay así como lo vivió el Montevideo en la década del
´30 del siglo XX. Otra vez ser el centro del universo del fútbol y recordar con
orgullo el origen de los tiempos de los campeonatos de fútbol para que el del
2030 sea el mundial del Río de la Plata. El precursor de esta original propuesta es Abel
Fialko, de 49 años de edad, quien vive en Israel desde 1976.
A continuación la entrevista que el portal web del
CCIU mantuvo con el “soñador celeste”:
– ¿Cuándo surgió la idea de realizar el Mundial de
fútbol 2030 en Uruguay?
– La idea surgió
cuando me enteré que los Juegos Olímpicos del centenario (1996; los primeros se
disputaron en Atenas en 1896) los organizaba Estados Unidos y no Grecia. Entonces, pensé que
Uruguay tendría que ser sede del mundial del centenario y que, como Grecia, podíamos
llegar a perderlo si no llegamos preparados. Con la llegada de internet entendí que este
era el medio para difundir la idea, hacerla conocer y juntar apoyo. En 1997
hice un website con la idea y casi de inmediato recibimos apoyo. A principios
de 1998 ya figurábamos en varios medios de prensa.
– ¿Le gusta la idea de que se haga con Argentina o
preferiría que Uruguay tuviese la exclusividad de su organización?
– La idea era
solos pero no pasa por si te gusta o no; juntar fuerzas es bastante lógica. Sin
dudas que Argentina es el mejor socio posible para este evento, por historia futbolística
y por muchas cosas que nos unen.
– ¿Considera que Uruguay debería organizar un
acontecimiento deportivo (por ejemplo una Copa América) para ir preparándose
para la eventual disputa del Mundial?
– Sin duda
alguna. Uruguay sería sede de la Copa América en el 2027 pero necesita hacer
algo a nivel mundial: un Mundial sub-17, sub-20, o uno
femenino.- ¿Cuál fue la personalidad más importante que
contactó en aras de concretar su sueño?
– Creo que el contacto
con la (federación internacional de fútbol) FIFA fue el más importante. Ellos
nos enviaron una carta protestando porque en nuestro logo decía «FIFA
World Cup», que es marca registrada de ellos y porque a su gusto la
silueta de la copa dibujada en el logo era la de la copa de esta asociación. En
ese momento entendimos que la idea llegó a la FIFA.
– ¿Cómo se ve usted en 2030? ¿Le gustaría dar el
puntapié inicial del torneo? ¿Quién lo debería dar?
– Me veo en el
centenario festejando. ¡Claro que me gustaría! ¿A quién no le gustaría? En realidad no
tengo idea y creo que es lo que menos nos tiene que preocupar a esta altura.
– ¿Le gusta el fútbol que se practica en el Medio
Oriente?
– No, y en
realidad no lo sigo mucho.
– ¿Podría el fútbol resolver el conflicto de Medio
Oriente? ¿Cómo?
– No. Aparte
Israel, en deporte, pertenece a Europa y creo que la razón principal de de ello
es justamente el conflicto.
– ¿Qué es lo que más lo hace enorgullecerse de
Israel?
– No hay una tema
en especial, creo que el ser lo que es, a pesar de ser un país tan chico, joven
y que está continuamente en conflicto.