Saludo del CCIU con motivo de Januca

12/Dic/2017

Saludo del CCIU con motivo de Januca

Desde esta noche, los judíos celebramos la
festividad de Januca. La conmemoración de las luminarias recuerda la rebelión
de los hebreos frente a los sirios helénicos, en una lucha por el derecho a
conservar su religión y continuar fieles a su fe e identidad. Fue una batalla
contra el sojuzgamiento y por la restauración del Templo de Jerusalem.
Simbólicamente se le recuerda mediante la luz de la libertad, en franca
contraposición a las sombras de la opresión.
Es el anhelo del Comité Central Israelita
del Uruguay, que esta luz ilumine nuestros destinos y alumbre la senda de los
pueblos del mundo en procura de paz, estabilidad e igualdad.
Significado y costumbres (Fuente Aish
Latino) La palabra hebrea Januca significa “inauguración”. En el siglo 2 AEC,
la época del Segundo Templo Sagrado, el régimen sirio-griego de Antíoco
pretendió alejar a los judíos del judaísmo, con la esperanza de asimilarlos a
la cultura griega. Antíoco declaró ilegal la observancia del judaísmo –
incluyendo la circuncisión, el Shabat y el estudio de Torá – castigando al
trasgresor con pena de muerte. Muchos judíos – llamados helenistas – comenzaron
a asimilarse a la cultura griega, tomando nombres griegos y casándose con no
judíos. Esto comenzó a deteriorar la base de la vida judía y la práctica del
judaísmo.
Cuando los griegos desafiaron a los judíos
y les ordenaron sacrificar un cerdo a un dios griego, unos pocos judíos
valientes tomaron las colinas de Judea en una flagrante revuelta en contra de
esta amenaza a la vida judía. Liderados por Matityahu, y luego por su hijo
Yehuda el Macabeo, esta pequeña banda de judíos devotos desató un conflicto
armado en contra del ejército sirio-griego.
Antíoco envió miles de tropas bien armadas
para aplastar la rebelión, pero después de tres años, los Macabeos tuvieron un
éxito milagroso en contra de todos los pronósticos, y echaron de su tierra a
los extranjeros. La victoria es equiparable a una victoria israelí en contra de
todas las potencias del mundo de hoy en día, juntas.
Los guerreros judíos entraron a Jerusalem y
encontraron el Templo Sagrado en ruinas y profanado con ídolos. Los Macabeos lo
limpiaron, y lo reinauguraron el 25 de Kislev. Pero cuando llegó el momento de
re-encender la Menorá, revisaron todo el Templo, y sólo encontraron una vasija
de aceite puro que llevaba el sello del Sumo Sacerdote. De todas formas
encendieron la Menorá, y fueron recompensados con un milagro: Esa pequeña
vasija de aceite ardió por ocho días, el tiempo necesario para producir un
nuevo suministro de aceite.
A partir de entonces, los judíos han
observado una festividad durante ocho días, en honor a esta victoria histórica
y al milagro del aceite. Para publicar el milagro de Januca, durante los ocho
días se añaden al rezo de Shajarit las alabanzas especiales de Halel, y en las
noches se enciende la janukiá.
Instrucciones para encender las velas de
Januca
De acuerdo a la tradición ashkenazí, cada
persona enciende su propia janukiá. En la tradición sefaradí se enciende una
sola janukiá por familia.
¿Cómo debe ser la janukiá?
Para publicar qué noche de Januca es
exactamente, todas las velas de la janukiá deben estar a la misma altura – y
preferiblemente en línea recta. Si no es así, las velas podrían no ser
distinguidas con facilidad, dando la impresión de ser una gran antorcha.
Además de las ocho velas principales, la
janukiá tiene una vela auxiliar llamada “shamash”. Como tenemos prohibido
utilizar las velas de Januca para cualquier otro propósito que no sea el
“verlas”, cualquier beneficio que pudiéramos obtener de su luz se considera que
proviene del shamash.
Como el shamash no cuenta como una de las
ocho velas regulares, tu janukiá debe tener el shamash separado de algún modo –
ubicado más alto que las otras velas o fuera de la línea recta.
¿Cómo deben ser las velas de Januca?
Lo más importante es que tus velas deben
arder por al menos 30 minutos después de que oscurezca (¡las famosas velas de
color con suerte duran eso!). En muchos lugares se pueden conseguir velas de
colores más largas.
De hecho, es preferible utilizar aceite de
oliva, porque el milagro de los Macabeos ocurrió con aceite de oliva. Se pueden
poner vasos de vidrio con aceite en los soportes de las velas de cualquier janukiá
común. En algunos lugares hasta se pueden conseguir kits de vasos descartables
con el aceite dentro, ya medido.
¿Dónde se debe encender la janukiá?
Para publicitar el milagro de la mejor
manera, lo ideal es encender la janukiá del lado de afuera del portal de
entrada de tu casa, del lado izquierdo cuando se entra (la mezuzá está del lado
derecho, de este modo estás “rodeado de mitzvot”). En Israel, mucha gente
enciende afuera en cajas de vidrio construidas especialmente para una janukiá.
Si esto no es práctico, la janukiá debe ser
encendida en una ventana que mire hacia la vía pública.
Quienes viven en un piso superior deben
encender contra una ventana. Si, por alguna razón, la janukiá no puede ser
encendida cerca de una ventana, debe ser encendida dentro de la casa sobre una
mesa, esto al menos cumple la mitzvá de “publicar el milagro” para los miembros
de la familia.
Como la mitzvá se cumple precisamente en el
momento del encendido, si uno mueve la janukiá a un lugar más apropiado después
de encenderla, entonces, no cumple con la mitzvá.
La janukiá debe permanecer encendida por lo
menos 30 minutos después del anochecer, y durante dicho tiempo no se puede
obtener beneficio de su luz.
En la tarde del viernes, la janukiá debe
ser encendida 18 minutos antes de la puesta del sol. Y como la janukiá tiene
que arder durante 30 minutos en la noche, las velas que se utilizan el viernes
necesitan ser más grandes que las “velas de colores” normales (que por lo
general no arden más de media hora).
¿Cómo se debe encender la janukiá?
La primera noche, coloca una vela en el
extremo derecho, mirando de frente a la janukiá. Esto se aplica ya sea que la
janukiá esté al lado de una puerta o frente a una ventana.
Otra vela es colocada como shamash (vela
auxiliar más alta) que es utilizada para encender las otras. El shamash no
cuenta como una de las velas.
Primero enciende el shamash, luego recita
las bendiciones, y luego utiliza el shamash para encender la vela de Januca.
En la segunda noche, coloca dos velas en el
extremo derecho – y utiliza el shamash para encender primero la que está más a
la izquierda.
En la tercera noche, coloca tres velas en
el extremo derecho – y utiliza el shamash para encender en orden, siempre de
izquierda a derecha.
Sigue este mismo procedimiento cada noche
de Januca… ¡hasta que todas las velas estén encendidas y resplandeciendo
brillantemente!
Costumbres de Januca
Después de encender la janukiá de Januca,
las familias disfrutan sentándose a observar la luz de las velas, cantando y
recordando los milagros de ayer y de hoy. La primera canción cantada
tradicionalmente después de encender las velas es Maoz Tzur.
También se desarrollaron muchas otras
costumbres, incluyendo:
Comer comida “aceitosa” como latkes
(panqueques) de papa fritos y sufganiot (rosquillas de mermelada) en
conmemoración del milagro del aceite.
Dar Januca Gelt (monedas) a los chicos.
Hacer girar el Sevivón, un trompo de cuatro
lados con una letra en cada uno de ellos.
¿Cuál es el origen del sevivón?
En tiempos de persecución, cuando el
estudio de Torá estaba prohibido, los niños judíos estudiaban igual. Cuando los
soldados investigaban, los niños sacaban un Sevivón y simulaban estar jugando.
Las letras en el Sevivón son nun, guimel,
hei, shin – las iniciales de Nes Gadol Haiá Sham – “Un Gran Milagro Ocurrió
Allí” (en Israel, la última letra es una pei – “Aquí”). Una forma de jugar con
el Sevivón es ver quién puede mantener girando el suyo por más tiempo. O, como
alternativa, ver cuántos Sevivón puedes hacer girar simultáneamente.
Otra versión del Sevivón es donde los
jugadores utilizan monedas, nueces, pasas de uva o monedas de chocolate como
fichas. Cada jugador pone una parte igual en el “pozo”. El primer jugador hace
girar el Sevivón. Cuando el Sevivón se detiene, la letra que está arriba
define:
Nun – no ocurre nada, el jugador siguiente
gira el Sevivón.
Guimel – quien hizo girar el Sevivón se lleva
el pozo.
Hei – quien hizo girar el Sevivón se lleva
medio pozo.
Shin – quien hizo girar el Sevivón agrega
al pozo la misma cantidad que hay.
En Januca añadimos “Al Hanisim” – un
párrafo que describe el milagro de Januca – en el rezo de la Amidá y en la
Bendición Después de las Comidas.