12-5-2011 19 muertos. El mandatario quiere aplacar los levantamientos con la promesa de elecciones anticipadas
Bachar al Asad, presidente del régimen sirio, abrió ayer el camino para una nueva ley electoral. En medio de los disturbios en los que se halla sumido el país desde mediados de marzo, el mandatario prevé la creación de un comité encargado de elaborar un borrador de la nueva legislatura, mientras continuó con la mano dura con la represión. La jornada terminó con 19 muertos.
La resolución la dictó el primer ministro, Adel Safar, que pretende se prepare un nuevo proyecto de ley para la celebración de elecciones generales. Dos semanas es el plazo que tiene el comité, integrado por ocho juristas expertos, para presentar los resultados de su trabajo al primer ministro.
Sin embargo, no se hizo mención a la paralizada ley de partidos, de la que se estaba revisando un borrador, según fuentes gubernamentales, después de que fuera prometida en el 2005 en el congreso del Baaz, la formación política de Al Asad.
Para este año ya estaba prevista la celebración de comicios legislativos, si bien no tenían fecha fijada, ya que los últimos se desarrollaron entre el 22 y el 23 de abril de 2007. El presidente sirio debe ser refrendado en un plebiscito cada siete años y no tiene límite de mandatos. La siguiente fecha electoral debería celebrarse recién en 2014.
En este complicado marco, Siria debió también retirar su candidatura a ocupar un puesto en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU (CDH). Kuwait será su sustituto, cuando se presente la ocasión.
El palo y la zanahoria
La medida se produce en el marco de las reformas emprendidas por el régimen de Al Asad para aplacar las protestas antigubernamentales iniciadas a mediados de marzo pasado y que se han ido intensificando en distintos puntos del país. Así, el pasado 21 de abril, el presidente sirio aprobó la derogación de la ley de Emergencia, vigente desde 1963, la eliminación del Alto Tribunal de la Seguridad del Estado y respaldó una nueva ley que garantizaba el derecho a convocar protestas pacíficas.
Pese a estas reformas, el régimen continúa con la política del palo y la zanahoria. Al menos 19 personas murieron ayer en distintos puntos del país, según denunciaron grupos opositores.
En la localidad de Al Hara, al sur de Damasco, al menos 13 personas fallecieron por disparos, informó la Organización Nacional Siria de los Derechos Humanos (Onsdh) y el grupo Sham, que mostró en Facebook una lista con los nombres de los muertos.
Además, hubo muertos en Homs, al norte de Damasco, donde los tanques de las Fuerzas Armadas mataron a cinco personas en el barrio de Bab Amro, mientras que en Yasem, en el sur, hubo un muerto por disparos.
Una fuente militar, citada por la agencia oficial Sana, destacó que los fallecimientos se produjeron durante las operaciones de búsqueda de grupos terroristas en esas ciudades.
Desde el inicio de las revueltas en Siria, las autoridades han sostenido que detrás de las mismas se encuentran supuestos grupos terroristas y una presunta conspiración internacional y se niega a reconocer que las manifestaciones están dirigidas por ciudadanos que exigen reformas democráticas y la caída del régimen. (Basado en EFE)
Régimen sirio prepara nueva ley electoral, pero la represión sigue
12/May/2011
El Observador