Raad Salam, católico iraquí, explica por qué conocer el judaísmo es necesario para los cristianos

15/Dic/2017

Religión en Libertad

Raad Salam, católico iraquí, explica por qué conocer el judaísmo es necesario para los cristianos

El próximo martes 19 de diciembre, a las
19.30 horas, Raad Salam Naaman, católico iraquí profesor universitario y
bloguero en ReL, presenta en Madrid, en el salón de actos de la parroquia del
Buen Suceso su último libro: Todo sobre el judaísmo (Monte Riego), en un acto
convocado por la Fundación Tierra Santa.
Aunque conocido sobre todo como experto en
el islam, Raad Salam lo es también en la Biblia y el pueblo de la Biblia, y de
hecho su libro cuenta con un prólogo de David Hatchwell Altaras, figura de
referencia para la comunidad judía española.
En torno a este libro fue entrevistado por
la Fundación Tierra Santa:
-¿Qué le impulsó a escribir este libro?
-Desde siempre soy un apasionado por
conocer, estudiar, investigar e escribir sobre las tres religiones monoteístas
(judaísmo, cristianismo e islam). Quizás porque soy de origen iraquí. Nosotros,
los cristianos de Irak, somos descendientes de los judíos mesopotámicos
convertidos al cristianismo, frutos de las predicaciones de Santo Tomas, el
apóstol de Jesús, y sus discípulos en el siglo I. Además, imparto clases sobre
el judaísmo, cristianismo e islam. Este libro en la respuesta a tantas
preguntas y dudas de mis alumnos y alumnas, amigos y amigas durante varios
años.
-¿Qué ofrece al lector Todo sobre el
judaísmo?
-Es el fruto de muchos años de estudios e
investigaciones y un resumen de casi cinco mil años de la historia humana. Mi
objetivo principal es ofrecer un guía para comprender el judaísmo desde sus
raíces hasta hoy día.
Pincha aquí para adquirir ahora Todo sobre
el judaísmo.
-Es una pequeña minoría de quince millones
de personas en un mundo de seis mil. ¿Cuál es su principal interés?
-La religión judía tiene raíces de cinco
mil años de antigüedad, es la base de todas las religiones monoteístas. Conocer
el judaísmo es parte de conocer el cristianismo. Dos terceras partes del Corán,
el libro sagrado del islam, son historias bíblicas, recogidas del Tanaj (Antiguo
Testamento), mal contadas. Una tercera parte de los Premios Nobel son judíos…
-¿Cómo ha sido posible la continuidad del
pueblo judío a lo largo de los siglos?
-Los egipcios, los babilonios y los persas
se elevaron, colmaron el planeta con ruido y esplendor, y luego se
desvanecieron y desaparecieron; los griegos y los romanos siguieron, hicieron
gran cantidad de ruido, y ya no están; otros pueblos han surgido y han
mantenido su fuego por un tiempo, pero éste se consumió y ahora están en las
tinieblas o han desaparecido. El judío los vio a todos, los derrotó a todos y
aún es lo mismo que siempre fue, sin exhibir decadencia, ni achaque por la
edad, ni debilitamiento de sus partes, ni disminución de sus energías, ni
entorpecimiento de su viveza ni de su mente agresiva.
-¿Qué quiere decir con «mente
agresiva»?
-El judaísmo es pionero en el monoteísmo y
ha luchado contra poderosos imperios así como atractivas ideologías
manteniéndose unido y fiel a sus principios. Los judíos en general están muy
apegados a su religión, conservan su fe, guardan sus tradiciones y sus
historias y las transmiten de generaciones a generaciones. El judaísmo cree en
la libertad del individuo y se basa en que el Creador permite el libre
albedrio. El ser humano es dueño de sus acciones y de sus omisiones. El
judaísmo es también un sistema matrilineal donde la mujer es la conciencia de
la familia y la transmisora de identidad. El judaísmo combina con mucha
sabiduría la fe y a la vez la razón sin excluir a ninguno. El pueblo judío tiene
una visión de Dios plenamente abstracta, pero su relato bíblico está lleno de
detalles de ciudades, de nombres y de rituales muy terrenales, casi como
dejando un mapa de evidencias a futuro para los incrédulos.
-Y una relación singular con Dios en la Antigua
Alianza…
-El judaísmo, desde su comienzo, tuvo un
pacto, una relación directa y estrecha con Dios, por medio de los profetas que
transmiten e interpretan el mensaje divino. Primero con el profeta Abraham y su
hijo Isaac. Luego con Jacob, más tarde llamado Israel, y los hijos de este,
conocidos como los hijos de Israel o el pueblo de Israel. A continuación con
Moisés, quien recibió de Dios directamente y escribió la ley judía (Torá). El
judaísmo es religión, pueblo y civilización a la vez. Este pueblo siempre
abierto al debate está compuesto de razas, etnias distintas y de grupos
religiosos, agnósticos y ateos.
-Semitas, hebreos, israelitas, judíos,
sionistas… Son términos que en ocasiones se confunden.
-Recuerdo en un congreso, aquí en Madrid, a
un profesor que empezó su intervención diciendo que él era judío, pero ateo. Mi
respuesta fue directa, clara y tajante: el judaísmo es una religión monoteísta,
enseña principalmente a creer, obedecer y amar al único Dios verdadero. Quien
no cree en Dios, no puede ser judío, porque judío y ateo son incompatibles.
Puede llamarse hebreo, israelita de raza o etnia, pero no judío de fe.
-¿Puede aclarárnoslo entonces? Semitas…
-El término semita hace referencia a los
pueblos citados en la Biblia descendientes de Sem, segundo hijo de Noé. Jafet
fue el hijo primogénito y Cam el menor. Los antiguos pueblos semitas y de habla
semítica son los hebreos.
-Hebreos…
-Abarca una etapa de casi doscientos años,
viene del hebreo ʽa·vár, que significa “pasar o cruzar” una palabra que aparece
34 veces en el Antiguo Testamento, refiriéndose a Abraham quien vivió entre los
años 1992 y 1817 a.C., llamado el primer hebreo.
-Israelitas…
-Abarca unos dos mil años, desde el año
1800 a.C., con el nacimiento de Jacob, hijo de Isaac y nieto de Abraham, más
tarde llamado Israel. El pueblo de Israel son los doce hijos de Jacob o Israel,
las doce tribus de Israel. Pasando por la esclavitud de los israelitas en
Egipto, el nacimiento de Moisés, la liberación del pueblo de Israel de Egipto,
la entrada en la tierra prometida Jerusalén, los reyes de Israel (Saúl, David,
Salomón), después la división del pueblo de Israel en dos reinos (el reino del
Sur, Judea, con capital Jerusalén, y el reino del Norte, Israel, con capital
Samaria), la caída de los dos reinos a mano de los asirios y caldeos, luego
bajo el dominio de los griegos y más tarde de los romanos, la rebelión justa de
los macabeos…la conquista y la destrucción de Jerusalén por Tito en el año 70
de nuestra era, la expulsión de los judíos de Jerusalén en 135 por el emperador
romano Adriano y finalmente la conquista musulmana a Jerusalén en 640.
-Sionistas…
-El sionismo es un movimiento
social-político nacionalista, nacido en el año 1880 con Teodoro Herzl con el
fin de animar a todos los judíos a volver a su tierra prometida, Israel, y
crear un estado judío.
-Y judíos…
-Como decía, el judaísmo es una nación, un
pueblo, una raza y una religión constituida sobre el monoteísmo: “Creer, adorar
y amar el único Dios verdadero”. El Tanaj o la Biblia judía es un guía de
conducta para el ser humano. Los 613 mandamientos (mitzvot) enseñan cómo vivir
día a día de acuerdo con las palabras de Dios.
-¿Qué supuso para la historia judía la
destrucción del templo?
-Desde el punto de vista religioso, la
destrucción del Templo de Jerusalén supuso la pérdida espiritual más importante
de los judíos, que todavía hoy recuerdan en el día de duelo de Tisha b’Av.
Además, los registros genealógicos judíos fueron destruidos también en el año
70, cuando los romanos destruyeron Jerusalén. Hoy día ningún judío puede
determinar con exactitud de qué tribu desciende. Con el tiempo el término
“judío” se aplicó a todo israelita, no solo a un descendiente de Judá.
-¿Qué pasó después?
-Los romanos dieron el nombre de Palestina
a la tierra de Israel. Lo tomaron del nombre del pueblo filisteo, que era
minoritario en el territorio. Los árabes, un pueblo semita procedente del
interior de la península arábica, conquistaron Palestina en el año 640, con el
segundo califa ortodoxo Omar a la cabeza. Ese mismo año Omar construyó la
mezquita que lleva su nombre, la «mezquita de Omar” en Jerusalén. Más
tarde, en el año 691, el califa de los Omeya `AbdulMalik bin Marwan construyó
la Cúpula de la Roca sobre la parte más alta de la mezquita de Omar, y sobre el
Monte Moriah, que es donde los judíos y los cristianos creen que Abraham estaba
dispuesto a ofrecer a su hijo Isaac como sacrificio a Dios (Génesis 22:1-14).
-¿Cómo ve hoy el judaísmo a Jesucristo?
-En el judaísmo y para los judíos existe
una profecía muy importante, en la Torá (Deuteronomio 18, 18-19): “Yo les
suscitaré, de en medio de sus hermanos, un profeta semejante a ti, pondré mis
palabras en su boca, y él les dirá todo lo que yo le mande. Si alguno no
escucha mis palabras, las que ese profeta pronuncie en mi nombre, yo mismo le
pediré cuentas de ello”. Para nosotros, los cristianos, esta profecía se
cumplió con la llegada de Jesús como el Mesías. Los judíos todavía están
esperando el cumplimiento de esta profecía, es decir, están esperando el
Mesías, su esperanza, para llevarlos a la tierra prometida, viviendo juntos en
paz y armonía para siempre en un paraíso terrenal. Los judíos no creen en Jesús
como el Mesías. ¡Y «con razón”! Porque si creen en Jesús como el Mesías,
deben de convertirse en cristianos y disolver su religión, el judaísmo.
-¿Qué es Palestina?
-El nombre Palestina abarca la antigua
Tierra Santa y la nación moderna de Israel. Pero no es el nombre original de
ese país. Los romanos asignaron ese nombre en el siglo II d.C. En el año 135,
Adriano castigó a los judíos y algunos historiadores dicen que en este periodo
de tiempo fue posiblemente cuando los romanos le dieron el nombre a Judea de
Palestina en honor de los Filisteos, enemigos amargos de Israel durante muchos
siglos, como un insulto para los judíos. Los romanos escogieron este nombre
porque ellos sabían que eso sería una abominación para los judíos. En el año
640 los árabes musulmanes conquistaron Jerusalén y los habitantes de la ciudad
fueron arabizados. Los árabes palestinos de hoy día insisten en que ellos
habitaron la tierra de Canaán antes de que Dios se la diera a Israel. Pero los
cananeos eran camitas, no eran de ascendencia árabe, que procede de Sem, son
semitas.
-Hay tanto en la Biblia que desconocemos…
-Felizmente soy un apasionado y fiel lector
incansable de la Biblia, Antiguo y Nuevo Testamento. Tengo un programa propio:
todos los años empiezo en enero y termino en diciembre, para leer toda la
Biblia desde el primer libro, Génesis, hasta el último libro, Apocalipsis.
-¿Qué consejos ofrece a quien quiera
introducirse en su lectura?
-Para entender la Biblia, en general hay
que leerla con mucha atención, desde el principio hasta el final, con una mente
muy abierta. Es verdad que hay libros en la Biblia más difíciles de entender
que otros y hay que buscar ayuda. No es menos cierto que hay libros, versículos
o relatos en la Biblia que ayudan o confortan en momentos difíciles, tristes o
de decaída.
-¿Por ejemplo?
-A mí me gusta mucho leer los salmos y los
proverbios todos los días por la noche, me ayudan muchísimo a dormir y a
levantarme al día siguiente con mucha energía positiva. Mis preferidos son: “El
Señor es mi Pastor, nada me faltará” (Salmo 23); “Feliz es el hombre que teme a
Dios, que anda en sus caminos” (Salmo 128,1); y “Confía en el Señor con todo tu
corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento” (Proverbios 3,5).