El próximo 1° de marzo celebraremos un nuevo paso de mando presidencial en Uruguay. Será el séptimo desde que recuperamos la democracia hace treinta años.
La democracia es un aspecto fundamental en la identidad uruguaya, esta tradición tiene plena vigencia; en el pasado mes de enero (2015) se publicó un informe realizado por “The Economist Intelligence Unit” (EUI) para la cadena británica BBC, en dicho informe Uruguay fue posicionado como el país más democrático de América Latina(1).
La investigación evaluó los siguientes factores:
1.Proceso electoral y pluralismo.
2.Libertades civiles.
3.Funcionalidad del gobierno.
4.Participación política.
5.Cultura política.
El estudio analizó el estado de la democracia de más de 160 países, calificando a cada uno con un índice que va de 0 a 10 puntos.
Uruguay, que es el mejor calificado de América Latina obtuvo 8,17 puntos. Noruega es el país mejor evaluado a nivel mundial con 9,93 puntos.
No es casualidad entonces, que haya sido en Noruega donde la semana pasada se dio la muestra de unión entre judíos y musulmanes en el «anillo de la paz»(2).
En Uruguay la democracia es parte de la identidad nacional, no solamente por la rutina de acudir a las urnas cada cinco años, la temprana secularización del Estado también es un factor democrático, así como las conquistas sociales: la Ley de las 8 horas cumplirá en el presente año nada menos que 100 años.
También es una tradición arraigada en Uruguay, la participación política (aspecto que tiene en cuenta la investigación de de la EUI), es común sobre todo en períodos electorales la presencia de ciudadanos militando por sus partidos, realizando distintos tipos de tareas y aportando ideas.
Aún en el Siglo XX hubo momentos en que la tradición democrática uruguaya tuvo sus interrupciones; el golpe de 1933, el golpe de 1973 que dieron inicio a dos dictaduras. Pero estas dictaduras debieron enfrentarse a la resistencia de los uruguayos.
Contra la dictadura iniciada en 1973 se organizó la huelga general iniciada el mismo 27 de junio, día de la disolución de las cámaras. Se le enfrentó trabajando por el NO en el plebiscito de 1980.
Merece especial mención el acto del Obelisco (el «Río de Libertad») del 27 de noviembre de 1983 organizada por los partidos políticos (legalizados y no) y algunas organizaciones sociales.
El Comité Central Israelita participó de este hito en la lucha por la democracia uruguaya adhiriendo explícitamente al “obeliscazo”(3).
1 http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2015/01/150119_democracia_indice_economist_latinoamerica_ch
2 https://cciu.org.uy/news_detail.php?title=Un-millar-de-musulmanes-noruegos-forman-una-cadena-humana-para-proteger-la-sinagoga-de-Oslo&id=13274
3 Semanario Hebreo, 27 de junio de 2013, Pág. 22.
Primero de marzo. Fecha especial en la democracia uruguaya
02/Mar/2015
Prof. Gabriel Hojman (Copredi), para CCIU