07-04-11 | POLÍTICA Saad Hariri dijo que «varios países árabes, en el Golfo y fuera de él, sufren la intromisión flagrante iraní en los planos político, económico y de seguridad»
Durante la apertura del foro Líbano-Saudí, celebrado en Beirut, Hariri advirtió que los países de la región no se convertirán en un «protectorado iraní».
Según Irán, Arabia Saudita iba a utilizar como un «pretexto para intervenir» el pedido de ayuda militar que había realizado el gobierno de Bahréin para sofocar las manifestaciones que tienen lugar en las últimas semanas, y por eso había solicitado a los países vecinos que se unieran para conseguir que Arabia Saudita retirara sus tropas del archipiélago.
Hariri, además, acusó a Irán de levantar «pasiones confesionales», con el fin de extender su influencia política y de seguridad.
Durante su intervención, el primer ministro saliente también denunció que Israel incurría en «violencia y perturbaciones en diferentes direcciones», lo que al Líbano le ha supuesto «un pesado tributo a través de guerras destructivas y agresiones que infligieron grandes daños e importantes pérdidas».
Primer ministro de Líbano acusa a Irán de injerencia en el mundo árabe
08/Abr/2011