Presidente Mujica y la difamación del Estado Judío

08/Ago/2014

Por Marcos Israel

Presidente Mujica y la difamación del Estado Judío

La difamación, la injuria, la generación de
estereotipos negativos hacia grupos étnicos, religiosos o nacionales, ha sido
el pilar fundamental sobre el que se han construido históricamente todas las
formas de racismo, incluido el antisemitismo.

El delito de genocidio está claramente
especificado en el derecho internacional.

Lo que ha ocurrido en la guerra entre Israel y
Hamas nada ha tenido que ver con un genocidio.

Pero además del derecho internacional, está el
sentido común, y no hay sentido común que resista la apelación de que Israel
sea un Estado genocida.

Por todo esto, las palabras del Presidente
Mujica han sido injuriosas, difamatorias y contribuyen a la generación de un
estereotipo negativo del Estado judío y, por tanto, de los judíos.

Con que lo anterior es gravísimo, no es todo.

La guerra que han desatado los árabes contra
Israel, desde que su refundación era sólo un proyecto, hace más de 90 años, se
viene librando en dos terrenos: el terreno militar y el campo diplomático. En
éste último, se destacan la propaganda política y la incitación al odio contra
Israel y los judíos. Todos los expertos en la materia coinciden en esta
conceptualización.

En estas últimas semanas, el gobierno uruguayo
se ha hecho partícipe de esta guerra, tomando partido por la parte árabe, sin
importar que, en este caso, esa parte representa la ideología más retrógrada
del planeta, heredera del islamismo y del nazi-fascismo.

Este posicionamiento aleja a Uruguay de su
tradicional postura pro paz, hija de una cultura de paz que nos ha
caracterizado, y, al mismo tiempo, ha generado una ola de antisemitismo que mi
generación y las más jóvenes, nunca habíamos vivido. Es un triste momento, en
lo que no reconocemos el Uruguay en el que nacimos y al que amamos.