Ocurrió en un centro de
estudios para hijos de militares. Entre los fallecidos hay 82 niños y adolescentes
Cuando el mundo tenía sus
ojos puestos en la ciudad australiana de Sidney, donde uno de los llamados
«lobos solitarios» del islamismo radical provoco tres muertes, la
guerra religiosa en Asia multiplicó al
infinito el dolor.
Al menos 95 personas, entre
ellas 82 niños y adolescentes, murieron hoy en un ataque de los talibanes en
una escuela para hijos de militares en Peshawar, principal ciudad del noroeste
de Pakistán, según un balance de las autoridades.
Los combates entre el
ejército y los asaltantes proseguían a media jornada. El ataque fue
reivindicado por los talibanes, que dijeron actuar en represalia a la ofensiva
militar contra sus bastiones en la región.
Dos ministros regionales
dijeron a la AFP que el ataque provocó al menos 108 muertos en esta escuela de
Peshawar, la principal ciudad del noroeste de Pakistán.
Según testigos, una
fuerte explosión sacudió la escuela pública, tras lo cual los atacantes fueron
aula por aula disparando a los estudiantes.
El ataque reivindicado
inmediatamente por el Movimiento de los Talibanes de Pakistán (TTP), principal
grupo islamista del país, es uno de los más sangrientos cometidos en varios
años y es muy significativo porque pone a los hijos de las fuerzas del orden
como un blanco militar.
Según dijo a la AFP una
fuente de la escuela, al menos cinco atacantes vestidos con uniforme militar
entraron al establecimiento hacia las 10H30 locales (05H30 GMT).El ejército
intervino rápidamente y más de tres horas después de iniciado el ataque todavía
se registraban combates en el interior de la escuela.
Se presume que dentro del
establecimiento se encontraban varios centenares de alumnos, sin un reporte
oficial del número de niños retenidos, lo que hace entrever que el saldo de
muertos pueda ser bastante más alto.
Según la autoridad
provincial de información, Mushtaq Ghani, muchas de las víctimas murieron en la
explosión.
Mudassar Abbas, asistente
del laboratorio de la escuela, dijo que algunos estudiantes estaban en una
celebración cuando comenzó el ataque.»Yo vi a seis o siete personas que
fueron de aula en aula disparándole a los niños», afirmó.
Un estudiante que
sobrevivió a la acción dijo que los soldados entraron a rescatar a los alumnos
durante un momento de calma entre los disparos.»Cuando íbamos saliendo del
aula vimos varios cadáveres de nuestros amigos en los pasillos. Estaban
sangrando. A algunos les habían disparado tres o cuatro veces», contó el
testigo.
Un blanco débil
Esta escuela, cuyos
estudiantes tienen entre 10 y 18 años, está ubicada en la ruta entre Peshawar y
Warsakm y forma parte de una red de 146 establecimientos para hijos de personal
militar. Sin embargo, también asisten hijos de civiles, y muchas veces las
mujeres de los agentes ejercen como profesoras.
Mohamed Umar Jorasani,
portavoz del TTP, reivindicó el ataque y dijo que los militantes utilizaron a
francotiradores y a suicidas.»Se les ordenó disparar a los estudiantes más
mayores, pero no a los niños», afirmó a la AFP y declaró que el objetivo
de la operación era vengar a sus combatientes muertos en la ofensiva militar
contra ellos en sus bastiones cerca de Peshawar.
El TTP, principal grupo
islamista del país, es una organización cercana a Al Qaida, que se enfrenta al
gobierno desde 2007.»Realizamos una investigación en la cual determinamos
que los hijos de varios altos responsables militares estudian en esa
escuela», dijo a la AFP Jorasani.
El ejército lleva a cabo
desde hace varios meses una amplia ofensiva contra el TTP en la zona tribal de
Waziristán norte, situado en la frontera con Afganistán.
Para Talat Masood,
general retirado y especialista en seguridad, esta operación tiene un doble
objetivo, táctico y militar.»Apuntan hacia blancos débiles esperando que
esto tenga un fuerte impacto, especialmente a nivel psicológico, en la
población. Los talibanes esperan que atacando a niños, van a hacer bajar el
apoyo a las operaciones militares contra ellos», explicó.
Pakistán lleva a cabo una
lucha contra los grupos islamistas en sus regiones semiautónomas desde 2004,
cuando su ejército entró en el área para buscar combatientes de Al Qaida que
huían de Afganistán ante la presión estadounidense.
Pakistán: la guerra religiosa se cobró hoy la vida de 82 niños y adolescentes
16/Dic/2014
El Observador