El pasado domingo, el terrorismo asesino mató a dos jóvenes hermanos, de 20 y 22 años. Así lo informábamos ayer, en nuestras redes y newsletter. Esta espiral de violencia que lejos de cesar, se incrementa día a día, cobrando vidas inocentes, provoca dolor, indignación y repudio. Lo que no debemos es permitirnos sentimientos de odio