Para muchos la cinematografía israelí nos pueda parecer casi desconocida, sin embargo, en los últimos años, Israel ha producido una serie de películas de gran calidad que reflejan la complejidad de un país situado permanentemente en el ojo del huracán, vista con mucha honestidad, no exenta de autocrítica y, muchas veces, con una buena dosis de humor. De manera que rompiendo con prejuicios y estereotipos, nos permite comprender mejor la situación en el Cercano Oriente, más allá de la información de los noticiarios y acercarnos a sus habitantes con una mirada transparente y lúcida de un grupo de directores de cine jóvenes y muy creativos
Nacido en Nueva York hace 42 años, pero radicado con su familia en Israel desde bebe, Eytan Fox despertó un creciente interés en el circuito internacional de cine arte.
En «Caminando sobre el agua» -un guión escrito por su esposa Gal Uchovsky- incursiona, en una compleja historia que vincula lo íntimo con lo político, el presente con el pasado, la violencia propia del fanatismo con la posibilidad del entendimiento y la redención.
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