Tras más de año y medio de estancamiento, israelíes y palestinos retomarán en dos semanas un diálogo de paz directo impulsado por EEUU que les exigirá hacer grandes concesiones para llegar a buen puerto.
Tras más de año y medio de estancamiento, israelíes y palestinos retomarán en dos semanas un diálogo de paz directo impulsado por EEUU que les exigirá hacer grandes concesiones para llegar a buen puerto.
El presidente palestino, Mahmoud Abbas, informó al Cuarteto para Oriente Medio (EEUU, ONU, UE y Rusia) que abandonará las negociaciones de paz directas con Israel, que deben comenzar el 2 de setiembre en Washington, si continúa la construcción en las colonias. “Espero que el gobierno israelí elija la paz y no los asentamientos”, dijo Abbas en una carta dirigida al Cuarteto, que dio el viernes el apoyo al inicio de un diálogo de paz cara a cara.
A la gran mayoría de los occidentales en general y de los norteamericanos en particular la elección del nombre de Mezquita de Córdoba puede que no signifique nada. A los españoles les recuerda el nombre de la ciudad meridional de su país, y para los izquierdistas les rememora un pasado islámico falsamente idealizado sobre el Califato de Córdoba. Pero en realidad para los musulmanes el nombre de Mezquita de Córdoba tiene otro significado radicalmente diferente.
La halajá o ley judía, debe responder a los desafíos de la vida judía en todo lugar y momento histórico. Por ello, al igual que cualquier sistema legal, está en constante evolución. Los cambios deben llevarse a cabo en base las fuentes desde el talmud, pasando por los códigos y las responsa. Durante más de 1.500 años, hasta nuestros días, se han escrito textos legales que, basados en el análisis de los textos que los precedieron, utilizando las reglas dentro del sistema y aplicándolas a nuevas circunstancias, han logrado que la ley judía no pierda su vigencia. Además el Talmud nos enseña que es preferible ir por el camino permisivo, y no el estricto, cuando ello es posible sin romper con el sistema.