Auschwitz se está desplomando. El más poderoso testimonio de los crímenes del nazismo es destruido por la edad y el turismo masivo. Ahora, guardianes del memorial se afanan por salvar lo que puedan antes de que sea demasiado tarde. Funcionarios lanzaron a fines de enero una campaña global para recaudar 165 millones de dólares para crear un «fondo perpetuo» cuyos intereses puedan ser empleados para reparar barracas, torres de vigías, crematorios y otras estructuras den el museo estatal.