Parece ciencia ficción. Un tunecino abrumado por el desespero se inmoló por el fuego, sin matar ni querer matar a nadie. Lo hizo el día que no pudo llevar a su casa unas pocas monedas para comprar algo de comida. Esta tragedia desató una imprevisible revuelta que, con el transcurso de las semanas, se torna cada vez más indescifrable. Como si el mundo árabe hubiera sido tocado por una varita mágica, los objetivos declarados son:- Democracia y mejor calidad de vida. Vargas Llosa lo califica como un movimiento emancipador de carácter civil, no religioso, inspirado en ideales democráticos de libertad política, elecciones libres, lucha contra la corrupción, justicia social; en suma, la libertad como llave maestra para vivir sin miedo, dentro de la legalidad y con oportunidades de progreso.