El 29 de marzo pasado, la sesión del Consejo Directivo Central de la Universidad de la República terminó en debate. La causa fue una moción presentada por los delegados estudiantiles, en la que se proponía emitir una declaración que repudiara «la intervención militar en Libia» y convocara a crear una «red internacional» a favor de «la paz frente al imperialismo». La iniciativa fue resistida por el rector Rodrigo Arocena, quien consideró que el texto era «profundamente unilateral» y señaló que, en todo caso, sería más adecuada una declaración de solidaridad con todos los pueblos africanos «que luchan contra dictaduras».