Es cierto que, entre el año electoral y la repentina muerte de Néstor Kirchner, esta es una Feria en la que brilla el libro político. Pero no sólo de política –y literatura– viven los stands: las religiones también están presentes, en sus propios espacios. El cristianismo no tiene representación oficial, pero hay varias editoriales temáticas, como San Pablo, San Benito, la Sociedad Bíblica Argentina y Editorial Claretiana, entre otras. En cambio, sí hay stands institucionales vinculados al judaísmo: el de la Embajada de Israel y el de AMIA. Y aunque hay movimiento en todos, los que más atraen al público son el de la Asociación Budista Argentina y el del Centro Cultural Islámico Rey Fahd.