«Tócala de nuevo Sam», le decía con galantería Humprey Bogart al pianista Sam durante la película Casablanca, en una de las escenas más recordadas de uno de los clásico del cine de todos los tiempos. Junto a Ingrid Bergman representaban una historia de amor durante la invasión nazi a la ciudad Casablanca (Marruecos), que en ese momento era una colonia francesa.