El primer ministro, Biniamín Netanyahu, dirigió al Congreso de los Estados Unidos un discurso histórico y ansiosamente esperado en el contexto de tensas relaciones con la administración del presidente norteamericano Barack Obama. Netanyahu recibió una bienvenida especialmente cálida en el Congreso. «Estoy profundamente conmovido por esta cálida bienvenida y estoy muy honrado de que me hayan dado la oportunidad de hablar en este Congreso, por segunda vez», expresó.