El drama de la guerra es el tema de «Líbano», el filme testimonial que recrea la invasión israelí a este país en 1982, con el trasfondo de un cruento conflicto fratricida. Esta coproducción franco-germano-israelí fue dirigida por el realizador judío Samuel Maoz, quien, hace casi treinta años, fue protagonista real del sangriento enfrentamiento armado. En muy buena medida, esta película, que fue galardonada en el prestigioso Festival de Venecia, condensa la experiencia autobiográfica del propio director. La historia transcurre en apenas 24 horas de pesadilla, a bordo de un tanque israelí situado en la línea de fuego, cuyos infortunados tripulantes son cuatro jóvenes e inexpertos soldados.
Ver nota completa