Al menos siete personas murieron ayer por la represión de las protestas contra el régimen convocadas con motivo de la festividad de Aid el Fitr, que marca el final del mes de ayuno del ramadán. En los últimos dos días, el número de víctimas mortales en todo el país, según los cálculos de la oposición, alcanza ya las 17, aunque las cifras no pudieron ser verificadas de forma independiente debido al bloqueo que impone Siria a los medios internacionales.