SINGAPUR.- Apenas antes del mediodía de un sábado húmedo y nublado de este mes, un camión cargado de dos contenedores blancos esperaba en el punto de control para que le permitieran salir del puerto de Singapur. En los contenedores se leía Irisl en brillantes letras rojas, iniciales de la línea de carga de Irán, que ha sido incluida en la lista negra por las Naciones Unidas, Estados Unidos y la Unión Europea.