En 1996, esto es medio siglo después de finalizada la Segunda Guerra Mundial y desactivados los campos de concentración, la tenacidad del diputado chaqueño Claudio Mendoza (acompañado por Alfredo Bravo, Federico Storani y Graciela Fernández Meijide) logró la sanción por el Congreso de la Nación de la ley 24.636, «para la construcción de un monumento nacional a la memoria de las víctimas del Holocausto judío». Durante los siguientes 10 años esta ley no se pudo cumplir por múltiples rechazos de diferentes sectores sociales a las localizaciones propuestas. Y hoy está por verse.