Escribo estas líneas para el día de la Independencia de Israel -el Yom Haatzmaut- de la que este año se cumple el 64 aniversario. Todo pueblo que llega a la independencia enarbola una bandera que le represente y entona un himno que sale de lo profundo de los corazones de sus ciudadanos, porque el hombre es un ser que canta. Si comparo los himnos de las naciones que conozco, observo que los hay muy diversos. El del Reino Unido es de música solemne y la letra es una petición para que el Todopoderoso proteja al rey o reina, cabeza del Estado. El de Francia es un himno combativo que sirve para enardecer a los que lo cantan a fin de lanzarlos a la conquista de la libertad, de la gloria. El himno español no tiene letra y su música es una marcha Real…