Aterricé en el Aeropuerto Ben-Gurión de Tel Aviv el 11 de Septiembre de 2010 corroída por el idealismo: defendiendo el derecho de autodeterminación del pueblo palestino y la partición del territorio según las fronteras de 1967, criticando la retaliación desproporcionada de las Fuerzas de Defensa Israelíes a las acciones terroristas de los militantes de Gaza y rechazando fervientemente tanto la ocupación israelí como las políticas de asentamientos judíos en Cisjordania. A finales de Febrero de 2011 sonó la alarma roja en Beer Sheva, Israel, ciudad en la que estudiaba Historia y Políticas del Estado de Israel en la Universidad Ben-Gurión del Negev y experimenté por primera vez la angustia que sufre la población israelí.