Dos tribunales alemanes autorizaron que se sigan exponiendo las polémicas caricaturas contra el islam reunidas por el partido de ultraderecha Pro-NRW, pese a los disturbios provocados por su exhibición este fin de semana en Bonn, donde tres policías fueron apuñalados por un activista salafista. Las audiencias de Minden y Arnsberg, localidades situadas en el occidental estado de Renania del Norte-Westfalia, basaron en la libertad de expresión su negativa a prohibir ese tipo de exhibiciones, calificadas de peligrosa provocación por las autoridades locales.