Al leer los titulares periodísticos de Oriente Medio en los últimas semanas – musulmanes gobernando en Egipto, Irán mintiendo a todo el mundo, Assad intentando aplastar su rebelión y líderes palestinos que no hablan con Israel – se percibe la sensación de una región en la cual los motores realmente comienzan a fallar. En un momento de esta naturaleza, el presidente Obama tiene que demostrar la misma decisión que demostró para localizar a Osama bin Laden. Una útil analogía para este momento viene de la ciencia del clima, en la que un popular lema dice así: Dada la medida en que buena parte del cambio climático ya se cernió sobre nuestro futuro, lo mejor que podemos hacer ahora es manejar lo inevitable y evitar lo inmanejable.