Las infundadas expectativas puestas por la comunidad internacional en las capacidades y experiencia diplomática de Kofi Annan se han visto frustradas en las negociaciones sobre la crisis Siria. Aunque era evidente el fracaso de su misión, todo ello quedó expuesto cuando Annan presentó la semana pasada su renuncia al cargo de enviado especial de la ONU y la Liga Árabe y la justificó en la insalvable división que vive la comunidad internacional y la falta de respaldo del Consejo de Seguridad de la ONU.