La discusión sobre la responsabilidad social de las empresas está en lugar central actualmente en los medios masivos de comunicación, y en los medios sociales. Cualquier problema significativo con las 500 empresas mayores del mundo, y otras líderes, es puesto de inmediato en foco, y empieza a incidir rápidamente en sus operaciones. La opinión pública se ha vuelto “ético-sensible” y reacciona, exigiendo que se la escuche y se la tenga en cuenta. Ha dejado de ser “mero mercado” para pasar a exigir su derecho a ser un actor real en lo que suceda en la economía en general, y en los mercados en particular.