Arqueólogos israelíes descubrieron durante unas excavaciones en el norte del país un fragmento de la antigua estatua de una esfinge egipcia y ahora se cuestionan cómo pudo haber llegado tan lejos de su lugar de origen. El fragmento de la estatua de una esfinge de mármol con las patas delanteras de la criatura mítica fue desenterrado en Tel Hazor, un yacimiento arqueológico ubicado en la Alta Galilea, y se convirtió en el primer hallazgo arqueológico de origen egipcio encontrado en la región.