Han corrido cataratas de tinta y metros de celuloide, se ha discutido en abundancia sobre la Resistencia Francesa. Si fueron leyenda -recurso de un pueblo para no asfixiarse en la culpa- o realidad histórica irrefutable. La memoria de los pueblos prefiere a los héroes y no a los verdugos de segunda, sobre todo si estos últimos no tienen cara, ni nombre y apellido.