Sabiéndose mejor ahora quién es quién en este conflicto, vale la pena hacer algunas consideraciones: el Estado de Israel tiene 1.200.000 árabes en su territorio, que gozan plenamente de derechos. Son ciudadanos de Israel, trabajan y estudian en sus instituciones educativas e incluso tiene diputados en el Parlamento israelí. No existe país árabe que otorgue a sus propios ciudadanos, los derechos que tienen los árabes en Israel.