El movimiento partisano, a pesar de su enorme importancia (más de un millón de ciudadanos se unieron a él), no ha sido lo suficientemente investigado, sobre todo a nivel visual y, en opinión de los curadores, si no hay un archivo fotográfico adecuado a la realidad de estas guerrillas populares es porque “los soldados regulares se llevaron toda la fama y además era peligroso tanto hacerse fotos, como entrar a las zonas partisanas a fotografiar”.