A propósito del asesinato de Daniel Treguerman -el niño de cuatro años hijo de inmigrantes argentinos- a manos de un mortero de Hamas que explotó en el kibutz Najal Oz, Moshé Rozén expresa el dolor que causa el drama producido por la locura con la que conviven a diario los ciudadanos israelíes que son víctimas de los ataques con cohetes disparados desde la Franja de Gaza.