La masacre de París motivó la condena mundial. Pero en Occidente, y dentro de él en nuestro país, siempre hay opiniones discordantes.
La masacre de París motivó la condena mundial. Pero en Occidente, y dentro de él en nuestro país, siempre hay opiniones discordantes.
Los judíos franceses se sienten amenazados ante la sucesión de hechos de violencia. El asesinato de cuatro judíos, el viernes durante la toma de rehenes en un supermercado kosher de París, es el último episodio de una serie de ataques contra una comunidad que se empieza a preguntar si tiene sitio en Francia.
Cuando se usa a Dios para cometer atrocidades, estamos muy lejos, años luz de la concepción ética de Dios que toda religión -sí, toda religión- debiera tener.
Representará al profeta Mahoma con una lágrima en los ojos mientras porta una pancarta con el lema «Je suis Charlie» (Yo soy Charlie)