Las personas somos como un iceberg del que solo se ve la punta. Todo lo que hay bajo el agua es nuestro subconsciente, un montón de deseos y traumas que reprimimos pero que son los que dan forma a nuestros sueños. El hombre que vislumbró esta teoría tan comúnmente aceptada fue Sigmund Freud, el llamado padre del psicoanálisis, un neurólogo que nació un día como hoy hace 160 años y cambió nuestra forma de pensar con conceptos como narcisismo, pulsión de muerte o complejo de Edipo. Fue una de las figuras más controvertidas e influyentes del siglo XX.