Es uruguaya, es israelí, ama la música de Ruben Rada y de Esther Ofarim, de Alfredo Zitarrosa y del cancionero sefaradí (de los judíos oriundos de la península Ibérica, Turquía, los Balcanes). Sara Sabah, nacida en el kibutz Beit Zera, hija de padres uruguayos y radicada ella misma en Uruguay a los casi 11 años al volver sus padres al país, no precisa etiquetas. En su mundo espiritual y su corazón musical, hay lugar para todo. Disfruta de juntar los diversos mundos que cohabitan en ella y que le han dado su propia identidad.