Bendita sea tu memoria, querido David Fremd Porque eso eras, querido por todos en tu Paysandú natal. Eras un hombre común: esposo, padre, hermano, trabajador. Pero algo te hacía diferente, eras judío. Y ese fue el motivo que llevó a un fundamentalista asesino a matarte. Tu condición de pensar distinto, de aferrarte a otra