“Ana Frank con final feliz”. Así firmó Carry Ulreich, en Ámsterdam, el libro destinado a los visitantes de la casa museo de Ana Frank. A punto de cumplir 90 años, no pretendía llamar la atención, pero su peripecia vital es similar a la de la autora del diario más reconocible del Holocausto, con esa diferencia esencial: Carry sobrevivió a la invasión nazi de Holanda y guardó el relato de su experiencia escrito en siete libretas.