Francia conmemoró el primer aniversario de los atentados en París en una jornada en la que el presidente François Hollande inauguró seis placas en memoria de las 130 víctimas de los ataques yihadistas en la capital francesa. En su discurso, el primer mandatario abordó el problema del terrorismo religioso como nunca antes lo había hecho, lo cual es un síntoma de que Europa está comprendiendo el flagelo del islamismo radical.