Es una de las ciudades más antiguas en la historia del mundo. Imperios que la gobernaron, gladiadores que dieron sus vidas por sus emperadores y las diferentes guerras que la recorrieron a lo largo de su historia hicieron a la capital italiana tal como es ahora. A pesar de que la sede católica se radique en Roma, tiene una de las poblaciones judías más numerosas de Italia y cuenta con una de las más antiguas comunidades judías del mundo.