Hubieran sido 206 si el detenido ayer por la Guardia Civil en el aeropuerto de Barajas, en colaboración con las autoridades jordanas, hubiera logrado su propósito de viajar a Siria para integrarse en el Daesh. El número de yihadistas españoles, la mayoría de procedencia marroquí, que combaten en este país y en Irak supera por primera vez los dos centenares, según datos de la lucha antiterrorista. En ocasiones, son las propias familias las que denuncian la «desaparición» ante la sospecha de que se ha marchado para incorporarse al Estado Islámico (EI).