Cuando Nareen Shammo (Irak, 1986) escucha hablar a las mujeres yazidíes que han logrado escapar de las garras de Daesh, no puede creer que todo lo que le cuentan sea cierto; más bien piensa que está viviendo una pesadilla. «Imagina que estás hablando con una niña de 12 años. Han matado a su padre y no sabe nada de su madre ni de sus hermanas… ¿Qué vida le espera? ¿Cómo se le puede ayudar? Esta gente está viviendo una vida muy difícil», explica la periodista a ABC. Los yazidíes —una minoría étnico-religiosa que vive entre Siria e Irak y a la que también pertenece Shammo— sufren las iras de un Daesh que divide sus familias, mata a sus hombres y a sus ancianas, adoctrina a sus niños para hacer la yihad y utiliza a sus mujeres como esclavas sexuales.