Un nuevo atentado terrorista en Jerusalem cobra la vida de cuatro jóvenes soldados israelíes-tres chicas y un varón- cuando visitaban en grupo un mirador muy conocido con vista a la Ciudad Vieja. Otros 15 resultaron heridos, tres de ellos de gravedad. El arma letal fue un camión conducido por un árabe de 28 años del barrio Jabel Mukaber de Jerusalem oriental, que embistió al grupo a gran velocidad, cuando los soldados acababan de bajar de su ómnibus, en el marco de una actividad educacional. El atacante alcanzó a dar marcha atrás para volver a atropellar y aumentar el cruento saldo de víctimas. Finalmente, fue muerto por los disparos de un civil, un guía turístico, que comprendió que lo que veía no era un accidente sino un atentado.