Láminas de hielo flotan estos días en la superficie del lago Wannsee, en las afueras de Berlín, en un paisaje invernal idílico, del que disfrutan varias villas de recreo. Apenas se oye un ruido, y similar sosiego debía de haber también hace 75 años, cuando un grupo de mandos de diversos ministerios y cuerpos de seguridad de la Alemania nazi se reunieron aquí para concretar detalles sobre lo que el régimen denominaba Endlösung der Judenfrage (solución final de la cuestión judía), es decir, la deportación y exterminio planificado de los judíos de Europa.