La Secretaría de Derechos Humanos de la Presidencia entiende que la sociedad uruguaya debe incorporar un «cambio cultural» para terminar con la violencia, convocando a una reflexión crítica y constructiva contra los feminicidios y para promover nuevas formas de resolver conflictos y pautas de convivencia que reviertan los mecanismos reproductores de la desigualdad e inequidad.