Muchos pacientes con cáncer luchan con los efectos secundarios de la quimioterapia, que sigue siendo el tratamiento más común para el cáncer. Los pacientes con cáncer de páncreas y otros tipos agresivos de la enfermedad se enfrentan a un pronóstico sombrío: no existe una terapia efectiva para su enfermedad. Sin embargo, los investigadores israelíes han descubierto un mecanismo celular que podría revolucionar el tratamiento.