El miércoles 11 los uruguayos nos despertamos con la triste noticia de que el Memorial del Holocausto del Pueblo Judío, monumento que nos honra, fue vandalizado con muy prolijas pintadas negacionistas de indudable origen neonazi. Estos grupos forman una razonada red que afirma cosas como que “el Holocausto del pueblo judío es la mentira más grande de la historia”, que “sólo murieron 300.000 judíos de tifus”, que “las cámaras de gas son falsas”, que “el Zyklon B sólo se usó para desinfectar contra el tifus”, que “los campos de concentración fueron campos de trabajo forzado y no de exterminio” y otras abominables mentiras destinadas a impulsar el arma más destructiva de los totalitarismos: la negación de la verdad y su sustitución por mentiras.