La posición adoptada por nuestro país en esta crisis es de los puntos que más nos importan y que por eso, más nos duelen y sorprenden. Damos por sentado que cuando el Canciller Rodolfo Nin Novoa dijo días atrás que la capital es Tel Aviv, tuvo un desliz, simplemente una equivocación, quizás influenciado por esas prácticas mal intencionadas de algunos medios de prensa que suelen decir «el gobierno de Tel Aviv». El Canciller tiene clarísimo que Tel Aviv no es la capital.