La actitud de los israelíes confunde a los extranjeros; los universitarios hablan desenfadadamente a sus profesores, los sargentos cuestionan a sus comandantes y secretarios de segunda a los ministros de gobierno. Es el modo único de ser y vivir. Dice mucho de una sociedad la forma en que uno trata a sus elites e Israel llama a sus autoridades máximas con apodos como Dado, Tommy, Bugie, etc. Esto representa el nivel de informalidad que existe en Israel y da paso a lo que se llama smart failures o fallas inteligentes. Muchos locales dicen que sin tolerar un largo número de fracasos es imposible llegar a la verdadera innovación. La primera parte del artículo se puede ver en el link https://cciu.org.uy/news_detail.php?title=La-peque%F1a-naci%F3n-que-pudo—Parte-I&id=18336